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Uso prolongado de hormonas para aliviar menopausia aumenta riesgo de cáncer

La investigación siguió la salud de 60.000 enfermeras y descubrió que el uso de cualquier tipo de hormonas durante 10 años o más eleva levemente la posibilidad de desarrollar cáncer de mama

El uso prolongado de cualquier tipo de hormona para aliviar los síntomas de la menopausia puede elevar el riesgo de cáncer de mama en las mujeres, indicó un nuevo estudio.

Había sido ya establecido que tomar píldoras que combinan estrógenos y progestinas el tipo más común de terapia hormonal puede incrementar el riesgo de cáncer de pecho.

Empero, las mujeres que carecen de útero puede tomar estrógenos, considerados seguros e incluso levemente beneficiosos en la posibilidad de contraer cáncer.

El nuevo estudio indica lo contrario, en caso de que las píldoras sean consumidas por muchos años. En la investigación se dio seguimiento a la salud de unas 60.000 enfermeras y descubrió que el uso de cualquier tipo de hormonas durante 10 años o más eleva levemente la posibilidad de desarrollar cáncer de mama.

“Existe un continuo aumento del riesgo con duraciones más prolongadas en el uso y no parece haber un punto de nivelación”, dijo la directora del estudio, la doctora Wendy Chen, del Brigham and Women’s Hospital en Boston.

Los efectos secundarios del tratamiento con hormonas ha sido, en el mejor de los casos, confuso, y el riesgo absoluto de contraer cáncer de mama en una mujer que tome píldoras hormonales es pequeño. Los médicos creen que las mujeres debe usar la menor dosis posible por el menor tiempo posible.

“Es difícil sorprenderse ante el hecho de que si se siguen tomando, tarde o temprano elevarán el riesgo”, dijo el doctor Robert Clarke, del Centro Oncológico Lombardi de la Universidad Georgetown.

El estudio fue analizado el domingo en una conferencia de oncología en Chicago.

el-nacional.com

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Mujeres sin miedo a la menopausia

Written by menopausia on March 31st, 2012 in menopausia-climaterio.

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Mujeres sin miedo a la menopausia

Durante mucho tiempo la mujer tenía que lidiar, armada solamente de fuerza de voluntad, contra los molestos síntomas de la menopausia, sin embargo hoy en día existen tratamientos médicos que ayudan a que esta etapa de la vida de la mujer se convierta en una segunda juventud.

En México el promedio de edad en el que las mujeres llegan a la menopausia es de 47 años3, actualmente afecta a más de 10 millones de mujeres en nuestro país4.

Se espera que con el aumento de la expectativa de vida de la mujer en México hasta un tercio de las mujeres en nuestro país viva en Menopausia en el año 20355, por ello la importancia de su diagnóstico y tratamiento oportuno.

Diagnóstico oportuno Identificar algunos de los síntomas de la menopausia, tales como los trastornos menstruales, bochornos y/o sudoraciones, manifestaciones genitourinarias, cambios de estado de ánimo, ansiedad, depresión e incluso la alteración de los patrones del sueño; puede ayudar al médico a definir cuál es la mejor opción de tratamiento para paliar el fuerte impacto de la menopausia en la calidad de vida de la mujer.

Otro tema importante a destacar son algunas de las complicaciones y aumento en el riesgo de enfermedades asociadas con la menopausia, por ejemplo el incremento en el riesgo de enfermedad vascular cerebral, en particular después de los 70 años de edad6 así como también la osteoporosis.

“El tratamiento de la menopausia puede representar un cambio considerable en la calidad de vida y la disminución de riesgos en la salud de las mujeres, por ello es de gran importancia acudir al médico para que evalúe cada caso de manera particular y prescriba el tratamiento que se adapte mejor a las necesidades de cada mujer” comentó Dr. Armando Montaño Uzcanga ex presidente de AMEC.

Uno de los más graves problemas que existe durante este periodo es que los síntomas de la menopausia pueden ocultar otros padecimientos y retrasar así su diagnóstico y adecuado tratamiento.

De ahí la importancia de tratar la menopausia y su sintomatología para descartar otros problemas de salud.

Efectos de la Menopausia La falta de hormonas y la consecuente pérdida de calcio en el cuerpo puede derivar en osteoporosis.

Existe un aumento en el Colesterol LDL en la sangre. Se presentan alteraciones cu-táneas.

Caída del cabello. Se da un cambio en funciones cognitivas (pérdida de memoria). Disfunciones sexuales como resequedad vaginal y susceptibi-lidad a infecciones urinarias.

“Hoy en día la mujer no tiene porqué sufrir estos molestos síntomas y efectos de la menopausia, porque no es algo normal, no es parte del envejecimiento, se trata de un padecimiento y como tal, hay que tratarlo.

El médico tiene a su alcance distintos tratamientos que se adaptan a las necesidades de cada mujer y que le permiten tratarla de manera efectiva y segura” agregó el Dr. Montaño Uzcanga.

elporvenir.com.mx

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Innovador tratamiento para combatir la osteoporósis en mujeres postmenopáusicas

La novedad de la terapia es que reduce el riesgo de fracturas, entre otras.

El Instituto de Salud Pública (ISP) aprobó una novedosa terapia para el tratamiento de la osteoporosis en mujeres postmenopaúsicas:  Denosumab (cuyo nombre comercial es Prolia®), tiene dos importantes elementos diferenciadores respecto de las terapias contra la osteoporosis existentes.

Su innovador mecanismo de acción que actúa a nivel de las células que desgastan el hueso, mejora la densidad ósea y reduce el riesgo de sufrir fracturas.

Su modo de aplicación es la otra novedad, una inyección que se pone cada seis meses y que deja atrás el tratamiento en base a medicamentos de suministro diario, asegurando con ello la continuidad y efectividad de éste.

Esta esla primera y única terapia aprobada que actúa específicamente sobre el Rank Ligando (RANK-L), un regulador esencial de los osteoclastos, células que producen el desgaste y deterioro del hueso. Esta nueva droga  -la más novedosa en el tratamiento de la osteoporosis-  ayuda a detener el proceso que causa la pérdida ósea en el esqueleto, resultando en una mayor densidad ósea, huesos más fuertes y una reducción del riesgo de sufrir fracturas de columna, cadera y otros huesos no vertebrales. La nueva mólecula, devuelve el balance fisiológico de formación y destrucción del hueso. Prolia® fue también aprobado para el tratamiento de la pérdida ósea asociada a ablación hormonal para cáncer próstatico o mamario.

Realidad de la osteoporosis en Chile

En nuestro país, alrededor del 21%  de las mujeres postmenopáusicas sufren de osteoporosis, considerando estudios realizados en columna lumbar. A pesar de existir diferentes opciones de tratamiento, muchas de estas mujeres experimentan fracturas debido a una baja o pobre adherencia a su terapia. En este contexto, la inyección subcutánea de denosumab cada 6 meses ofrece una alternativa a sus actuales tratamientos.

En Chile cerca de 2.370.284  mujeres forman parte del grupo de mayor riesgo de padecer osteoporosis –mayores de 50 años-. Considerando que la esperanza de vida ha crecido en Chile de los 60 años (en 1960) a los 79 años, (para el año 2000 ), ésta es una cifra no menor que amerita la búsqueda de nuevos y mejores tratamientos en beneficio de una mejor calidad de vida para las mujeres en etapa postmenopaúsica que padecen esta enfermedad.

El dolor, la discapacidad y la pérdida de la independencia asociadas con la enfermedad pueden impactar significativamente la salud mental y mermar la calidad de vida del paciente.  Las fracturas, especialmente de cadera, pueden ser devastadoras: Al año 2006 en Chile las defunciones por fracturas de cadera alcanzaron los 352 casos, según cifras entregadas por Minsal . Los egresos hospitalarios al mismo año por esta causa llegaron a los 5.350 casos.

De acuerdo a datos de la Fundación Chilena de Osteoporosis (FUNDOP), el 2,9% de las mujeres entre 50 a 59 años padece osteoporosis, elevándose la cifra considerablemente hacia los 70 a 79 años, donde alcanza un 16,5 %, totalizando más de 40 mil mujeres entre 20 y 93 años que padecen de osteoporosis.

A pesar de que hace más de 10 años existen tratamientos disponibles, aún existe un número importante de fracturas por esta patología. En el caso local, el riesgo de fractura postmenopaúsica a los 50 años -en el caso de las mujeres- es de un 29,7%, según un estudio realizado en mujeres chilenas .  Datos entregados por el mismo estudio, muestran que entre los 55 y 85 años un 31% de las mujeres padecen de osteoporosis en la columna lumbar, 14,1% en el cuello femoral, 10,7% en ambos sitios, mientras que un 35% tenía osteoporosis en cualquier parte del cuerpo, con su consiguiente riesgo de fracturas.

A nivel mundial, el riesgo de sufrir una fractura durante la vida permanece alto: 30 al 50% de las mujeres, de las cuáles sólo un 19% recibirá tratamiento . Entre el 50 y 70% de ellas detendrán su tratamiento dentro de un año lo cual puede dejar a muchos pacientes insuficientemente protegidos contra la pérdida ósea .

Costo de la osteoporosis

Tal es la prevalencia e impacto de esta patología a nivel mundial, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha catalogado como la “epidemia silenciosa” del siglo XXI, razón por la cual la calificó como tema de salud prioritario, en conjunto con otras importantes enfermedades no contagiosas.

De hecho, las fracturas por osteoporosis pueden imponer una carga financiera importante para el paciente y los servicios de salud. Según datos revelados por FUNDOP, al año 2006 en Chile el costo estimado directo por concepto de hospitalizaciones asociadas a fracturas de cadera, fue de $20.000 millones. En tanto, el costo médico total directo de la osteoporosis en Europa se ha estimado en más de €36 billones al año y se espera que esta cifra se eleve a €76.7 billones para el año 2050, en la medida que la población envejece.

lasegunda.com

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Una de cada cuatro mujeres en edad menopáusica requiere de tratamiento, pero menos del 4% sigue una terapia hormonal

Una de cada cuatro mujeres en edad menopáusica requiere de tratamiento, si bien menos del cuatro por ciento sigue una terapia hormonal, según han expuesto este miércoles diversos especialistas reunidos en el ‘II Curso de Climaterio y Menopausia’, que se ha celebrado en Granada, en el que han detallado que alrededor de un millón y medio de andaluzas tiene más de 50 años, la edad en la que suele aparecer la menopausia.

SEVILLA, (EUROPA PRESS)

El coordinador de este curso, Nicolás Mendoza, quien además es miembro de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), ha recordado que con la menopausia “llegan trastornos y patologías asociadas, como la osteoporosis, problemas cardiovasculares, incontinencia urinaria o sofocos”.

De hecho, ha recalcado que una de cada cuatro mujeres necesita ayuda terapéutica para afrontar esta etapa con calidad de vida y tratar todos los problemas de salud asociados al climaterio, aunque ha apuntado a la “falta de información” como la principal causa de que “sólo un cuatro por ciento de estas mujeres siga una terapia hormonal”.

Ha sostenido que la terapia hormonal alivia los síntomas vasomotores y favorece una acción preventiva de la osteoporosis. “Es importante trasladar a las pacientes las opciones terapéuticas de las que disponen para garantizarles una buena calidad de vida, y para ello es fundamental la coordinación entre ginecólogos, endocrinos, urólogos y médicos de atención primaria para que la mujer reciba una atención integral durante el climaterio”, ha ahondado.

Por su parte, el presidente de la AEEM, el doctor Rafael Sánchez Borrego, se ha referido a la necesidad de actualizar varios protocolos de tratamiento en la atención sanitaria que recibe la mujer “para que podamos aplicarlos de manera individualizada a cada paciente”.

Se trata, ha prosguido, “de fomentar la coordinación y formación de los especialistas implicados en el tratamiento de los posibles trastornos que pueden presentarse en la mujer madura y promover el conocimiento de la mujer en esa etapa de su vida”.

FALSA CREENCIA

Según la AEEM, la creencia de que las terapias hormonales son perjudiciales para la salud ha sido la razón fundamental por la que sólo el cuatro por ciento% de las mujeres españolas opte por comenzar un tratamiento, si bien estos expertos insisten en que aplicándose en la dosis adecuada, el tiempo necesario y bajo control médico, no existe ningún problema.

“En cualquier caso, debemos cubrir las necesidades de la mujer en cada momento y etapa del climaterio, reevaluando sus necesidades de forma conjunta con cada paciente y enfocando cualquier acción a aportar bienestar a su vida”, ha señalado al respecto.

Para llegar a la madurez con calidad de vida, los especialistas destacan también la importancia de poner en práctica la medicina preventiva.

“Desde el momento en que la mujer empieza a tener desarreglos menstruales debe continuar con los hábitos de vida saludables recomendados para cualquier otra persona o adoptarlos si no los tenía anteriormente. Así, se debe realizar ejercicio físico de forma continuada, dejar hábitos como fumar o el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y tener una alimentación equilibrada y rica en alimentos con calcio”, ha concluido.

eleconomista.es

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Remedios naturales para la menopausia: mejora tu calidad de vida

El climaterio, más conocido como menopausia, es el periodo de tiempo en la vida de una mujer en que la menstruación o periodo desaparece.

Durante este tiempo comienzan a sentirse una serie de síntomas que pueden paliarse utilizando una serie de remedios naturales para la menopausia, lo que mejorará ostensiblemente la calidad de vida de la mujer menopaúsica.

Plantas y alimentos útiles en la menopausia

Prácticamente todos los síntomas que acompañan a la menopausia y empañan el bienestar de las mujeres que pasan por este trance son debidos a la disminución de la producción de hormonas femeninas.

Así pues, los remedios naturales para la menopausia incluirán plantas ricas en fitoestrógenos, hormonas vegetales naturales que suplirán el descenso en el aporte de éstas por parte de los ovarios que, lentamente, van limitando su producción.

Entre las plantas más utilizadas encontramos:

  • Endrino: infusión de media cucharadita de flores secas por vaso de agua. Para los sofocos y palpitaciones.
  • Trébol: regula el nivel hormonal.
  • Milenrama: en infusión, mezclada con manzanilla, ayuda a aplacar la ansiedad.
  • Sauzgatillo: útil para regular la menstruación.
  • Flor de la pasión y valeriana: Mejora el estado nervioso.

Además de estas plantas, que se han de tomar siguiendo las instrucciones que indique el especialista en el herbolario o la parafarmacia, se puede modificar la dieta para disminuir la frecuencia e intensidad de los sofocos:

  • Evitar excitantes como el café, los refrescos con cafeína y el alcohol.
  • Incluir alimentos como la soja y el kiwi.
  • Evitar el consumo excesivo de grasas que puedan aumentar el peso corporal.

El ejercicio suave realizado con frecuencia y una vida sexual activa son, junto con los remedios ya mencionados, la mejor forma de mantener la salud en los huesos y alargar en el tiempo la producción de hormonas por parte de los ovarios.

Acude al especialista

Los remedios naturales para la menopausia son una forma de mejorar la calidad de vida de la mujer menopaúsica, aunque no la única.

Es esencial, cuando se comienzan a sufrir los primeros síntomas, acudir al médico especialista para que realice un diagnóstico y estudie la probabilidad de tratar a la paciente con la terapia hormonal sustitutiva.

Utiliza distintas capas de ropa con el fin de poder retirar las que sea necesario cuando sobrevenga un sofoco.

excite.es

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Menopausia y climaterio, más allá del miedo y la burla

Alrededor de los cuarenta años, los ovarios humanos reducen la producción de estrógenos, este proceso se llama climaterio y es la entrada y salida de la menopausia. No tenga miedo, este camino es inevitable.

Desconocida y temida, la crisis al final de la vida fértil femenina plantea una serie de síntomas incómodos, que con frecuencia son combustible para burlas machistas. Pero así como el hombre vive la pérdida de su fuerza muscular, la disfunción eréctil o la caída del cabello; el climaterio – que es la etapa previa a la menopausia – es un compañero irrevocable de cualquier mujer.

Los ovarios, órganos encargados de producir y dosificar los óvulos, producen una hormona que se llama estrógeno.

Las hormonas son “mensajeros químicos”, que se encargan de llevar una “orden” a células del órgano “meta”. Al recibir este mensaje, el órgano comienza a comportarse de cierta manera.

Las neuronas tienen receptores de estrógeno, también el corazón, los vasos sanguíneos; todos los órganos de la mujer cuentan con receptores de esta hormona, al irse quedando esos receptores sin el estrógeno preguntan ¿qué pasa? Entonces aparecen los síntomas.

Las mujeres pueden sufrir de calores repentinos que las sofocan, tienen dificultad para recordar u olvidan fácilmente, ganan peso y experimentan cambios de humor repentinos. Existen otros riesgos asociados a la escasez de estrógeno en la “economía corporal”, como la Osteoporosis y los problemas del sistema circulatorio.

¿Qué es climaterio y menopausia?

La Dra. Jilma Barahona, una ginecóloga con 24 años de experiencia, explica que el climaterio y la menopausia son etapas tan naturales en la vida de cualquier mujer como la niñez, la adolescencia y la madurez. Para aclarar las dudas en torno a los términos explica: “Al climaterio también le llaman perimenopausia, que quiere decir “alrededor de la menopausia”.

“Es cuando los ovarios comienzan a disminuir su producción de estrógeno. Que es lo que a la mujer la hace estar en una etapa de plenitud, aparte de ayudarnos para la parte de la fertilidad”, explica la especialista.

Así por ejemplo, a nivel de los microvasos – pequeñísimas venas y conductos sanguíneos – que es donde están los receptores térmicos, se genera una alteracón por la falta de estrógeno, provocando las oleadas de calor típicas del climaterio. En el caso de los problemas de memoria son las sinápsis, los puentes, que se construyen entre las neuronas las que necesitan del estrógeno faltante, volviendo más difícil recordar.

La menopausia comienza con la última menstruación, pero se confirma hasta un año después del primer diagnóstico. La menopausia está incluida en el concepto de climaterio. El climaterio es en este sentido la transición entre la edad fértil y la no fértil.

Riesgos reales

El sistema circulatorio puede ser afectado por la falta de estrógeno, produciendo riesgo de infarto para las mujeres que se encuentran en el climaterio. Entre más cintura tenga una mujer podría estar más propensa a un infarto.

En esta etapa hay una movilización de la grasa en el cuerpo. Esto hace que suba el nivel de colesterol, los triglicéridos y la glucosa. “En esta etapa de la mujer es cuando hay mayor desarrollo de diabetes, hipertensión, dislipidemias” explica Barahona.

“A nivel de vasos sanguíneos hay receptores estrogénicos que mantienen la presión normal, cuando comienza a bajar el estrógeno y suben el colesterol y los triglicéridos hay mayor resistencia en el flujo sanguíneo y comienza a elevarse la presión”, ahonda.

El riesgo de problemas circulatorios se aumenta si la mujer llega al climaterio con sobrepeso, por lo que es bueno prevenir manteniendo una actividad constante y un peso bajo control.

El calcio e los huesos comienza a disminuir desde aproximadamente los 35 años, pero a los 40 la pérdida aumenta. “Si usted no tiene una masa ósea adecuada, entra en ostiopendia y osteoporosis, el descenso del calcio y la pérdida de calcio en los huesos respectivamente”.

lapagina.com.sv

Salud y tabaquismo

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Sofocos en la menopausia y lípidos altos: cómo adecuar la dieta

La dieta en la menopausia debe ajustarse a unas necesidades nuevas y específicas, pero siempre ha de resultar placentera

El reciente encuentro anual de la Sociedad Americana de la Menopausia (NAMS) informa de la última evidencia clínica: los sofocos que sufren tantas mujeres durante la menopausia están asociados con cambios adversos en los niveles plasmáticos de lípidos, un factor que resulta negativo para la salud cardiovascular. Es la primera investigación que examina la asociación clínica entre los sofocos y los marcadores de enfermedad cardiovascular subclínica. Adecuar la dieta en la menopausia es esencial no solo por el rol preventivo asociado a una alimentación sana, sino porque las necesidades metabólicas son distintas en la mujer.

Por MAITE ZUDAIRE

Las mujeres que padecen sofocos frecuentes tienen de manera significativa niveles mayores de lípidos. Este resultado, detectado tras el Estudio de Salud de las Mujeres (estudio de cohorte con la participación de 492 mujeres sanas con menopausia, entre 45 y 58 años) a través del Framingham Heart Study, firmado por investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, revela la importancia de atender y tratar desde la educación alimentaria esta cuestión clínica, con el objetivo de reducir y limitar el mayor riesgo cardiovascular.

Las mediciones y los análisis clínicos confirmaron la hipótesis de que las mujeres con más sofocos registran una menor dilatación de las arterias coronarias y una mayor calcificación de la aorta, en comparación con las mujeres sin sofocos. Incluso señalaron que las mujeres con sofocos de uno a cinco días en las dos semanas de evaluación tenían niveles de LDL-colesterol un 48% mayores que las mujeres sin sofocos. En atención a esta investigación, los sofocos no solo se deberían considerar como un síntoma de la menopausia que merma la calidad de vida de la mujer, sino que pueden ser un marcador adverso de cambios vasculares y de riesgo coronario.

Claves para mejorar la alimentación en la menopausia

El buen estado de las arterias depende de numerosos factores. La nutrición es uno de los modificables, ya que cada persona puede incidir en cualquier momento de su vida sobre él, con resultados positivos en la salud. Se conoce con certeza que ciertos componentes de los alimentos, como las grasas saturadas, las grasas trans, los azúcares, el colesterol o la sal, tienen un efecto determinante en el estado, desarrollo y salud arterial, así como del sistema circulatorio.

Adecuar la dieta en un momento concreto de la vida como la menopausia es vital. Las necesidades energéticas y nutritivas, tanto en la mujer como en el varón, son cambiantes y responden a complejas alteraciones hormonales y metabólicas que tienen lugar a medida que pasan los años y los órganos, tejidos y sistemas envejecen. Durante esta etapa, adaptar la alimentación, además de servir como factor de ajuste a unas necesidades específicas y factor preventivo de enfermedades y malestares futuros, ha de cumplir siempre con el propósito de reportar placer.

Alternativas gustosas

El mensaje de cambio en la selección de determinados alimentos debe acompañarse de alternativas gustosas, sugerentes y realistas. De lo contrario, se interpretará como una limitación más a la que resignarse, sin convencimiento, a medida que se cumplen años, algo que no siempre supone buenos resultados. A continuación se muestran los cambios necesarios en la dieta para que esta, además de placentera, resulte protectora.

Leche. Debe ser desnatada para eliminar las grasas saturadas de este alimento. Si se opta por otras bebidas alternativas y sucedáneas a la leche de vaca, como la de soja, avena o arroz, se han de contemplar en la dieta distintas fuentes de calcio (frutos secos, frutas desecadas, verduras de hoja verde, pescados en conserva como sardinas, atún o bonito y semillas de sésamo, entre otros). Está evidenciado que tomar leche de vaca o lácteos, en alusión a su riqueza de calcio, no es vital ni necesario en esta etapa de la vida y no protege más que otros alimentos con suficiente calcio, como los mencionados, ni evita a la mujer las fracturas o el riesgo de osteoporosis.
Algunas alternativas distintas como parte de desayunos, almuerzos y meriendas son los bocadillos o sándwiches de sardinas o bonito, un puñado diario de nueces u otros frutos secos y frutas desecadas (higos y ciruelas pasas son las más ricas en calcio).

Pescados, más azules. En el I Simposio Nacional de Ciencia, Pescado y Salud, se recuerda la frecuencia recomendada de comer pescado de tres a cuatro raciones por semana o dos raciones semanales. Ante la duda de muchos consumidores sobre la seguridad de comer pescado por el riesgo de contaminantes, la FAO y la OMS destacan que los beneficios nutricionales se asocian a la prevención de enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis, entre otros, y sendos problemas de salud afectan a las mujeres en la menopausia.
Durante todo un año se pueden degustar, sin repetir ninguna de ellas, las más de 470 recetas de pescados y mariscos publicadas con detalle en el recetario de Eroski Consumer.

Alimentos grasos y azucarados. En este grupo se incluye una miscelánea de productos, como mantequilla, nata, mayonesas, embutidos, bacón, charcutería, bollería y repostería industrial, además de refrescos, chucherías o bombones. Por sentido común, y dada la naturaleza grasa, la abundancia de colesterol o azúcar de todos estos alimentos, se reservarán para ocasiones especiales. Este es un consejo saludable extensible para toda la población, no es exclusivo para las mujeres con menopausia.
Un puñado diario de frutos secos, alternado o mezclado con frutas desecadas, pan untado con miel y tahini (crema de sésamo), crema de avellanas o de cualquier otro fruto seco triturado al natural, tostadas con aceite de oliva virgen en lugar de con mantequilla o margarina y, de forma ocasional, jamón ibérico en vez de embutidos y charcutería, algún dulce industrial sano (sin grasas trans) o casero elaborado con aceite de oliva, son alimentos que proporcionan grasas cardiosaludables como reemplazo de los grasos del listado inicial.

Aplicar estos tres cambios supone una apuesta por una alimentación inteligente.

LA MENOPAUSIA: UNA ETAPA VITAL

La menopausia no es una enfermedad, aunque la mujer se sienta mal. Es un proceso inherente a la evolución de la naturaleza femenina, resultado de complejos cambios hormonales que influyen en el organismo a distintos niveles (psicológico, sexual, articulares y sofocos, entre muchos otros) y que cada mujer percibe y siente de manera distinta y muy personal.

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